lunes, 2 de septiembre de 2013

Saber Comer

Michael Pollan en su libro "Saber Comer" propone algunas reglas básicas para tener en cuenta a la hora de comer y que lo que comamos sea comida y no se asemeje.

Estas "reglas" están muy bien pero para llevarlas acabo, tienes que tener unas nociones básicas de nutrición y no llevarlo acabo por tu cuenta. Me refiero por ejemplo a lo de comer muy poco o nada de carne. Para no comer nada de carne, tienes que saber que alimentos pueden ser sustitutos de la carne, ya que sino tendrás un déficit de nutrientes prejudicial para tu salud y va a ser peor el remedio que la enfermedad.

Una regla que estoy intentando incluir en mi vida diaria, es intentar comprar sólo productos de temporada, asegurándome así que los productos puedan ser de forma local, aunque es complicado ya que en muchas fruterias no aparece el país de producción.



¿Qué y cómo comer?

- No desayunes cereales que cambien el color de la leche (muy procesados, llenos de carbohidratos refinados y aditivos químicos)

- Evita alimentos que citen cualquier clase de azúcares (o edulcorantes) entre sus tres primeros ingredientes: Suele querer decir que contienen demasiada cantidad. Los ingredientes se ordenan por proporciones, de más a menos.
- Evita productos que tengan más de cinco ingredientes en su composición: la probabilidad de que estén altamente procesados es muy elevada. Pero sobre todo evita las bebidas refrescantes, “el antialimento por excelencia”.
- Evita productos que afirmen ser saludables: ”para poder afirmarlo necesitan como soporte una etiqueta y un envase, y todo lo envasado casi siempre equivale a procesado.  (…) Además, sólo los grandes productores disponen de medios para conseguir que las autoridades sanitarias les aprueben esos lemas… afirmaciones que suelen estar fundadas en datos incompletos y en investigaciones deficientes”. La comida sana no tiene apenas dinero para publicitarse.
- Evita productos que contengan ingredientes que un niño de primaria no pueda pronunciar: lo simple ofrece muchas más garantías.
- Evita alimentos que veas anunciados en televisión: bastante más de las dos terceras partes de los anuncios de tv en EE.UU son de productos procesados.
- Come únicamente alimentos cocinados por seres humanos: es más seguro, y hay que pensar que una de las claves del éxito de los alimentos procesados es su durabilidad.  ”Las grandes corporaciones aspiran a que sus productos sean inmortales”, lo que implica alteraciones, adiciones.
- Compra en las zonas periféricas del super y aléjate del centro (habitualmente los productos frescos se colocan en las zonas laterales).
- Come solo alimentos que acabarán pudriéndose: Con algunas excepciones, como la miel, “la comida de verdad está viva… tiene que morir”. Los alimentos que más tardan en caducar son los menos nutritivos y más procesados.
- No ingieras nada que haya sido cocinado en lugares donde todo el mundo tiene que llevar mascarilla quirúrgica.
- Si te lo sirven por la ventanilla del coche, no es comida.
- Si se llama igual en todos los idiomas, no es comida (piensa en Big Mac, Cheetos o Pringles).
- Toma una copa de vino con la cena.
- Paga más y come menos.
- Come muy poco o nada de carne. 
- Come comida de verdad, con moderación, y sobre todo vegetales. “De los 75 o 100 elementos que necesitamos para mantenernos sanos, casi todos están en las plantas”.
- Pasa tanto tiempo disfrutando de la comida como el que ha tardado en prepararse.
- Come siempre sentado a la mesa.
- Cocina. Hay estudios que demuestran cómo la salud de la gente que cocina en casa es bastante mejor que la de la gente que come habitualmente fuera.
- Cultiva tus propios alimentos. “Todos deberíamos cultivar, aunque sea en la ventana o en los balcones”.

Visto en: vivalebio

Más consejos y reglas en el libro:

Título: Saber comer. 
Autor: Michael Pollan.
Traducción de Laura Manero Jiménez.
Editorial Debate. Barcelona, 2012.
166 páginas. Precio aprox. 12,90 euros.

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